Review: Bioshock 2
por GamerTag El 3 - marzo - 2010

bioshock2

¡Ajá! ¡Efectivamente, tal y como nos anunciaban las mil y una previews de Bioshock 2, hemos vuelto a Rapture! Y, precisamente, ahí está la gran virtud y el gran defecto de esta secuela: Rapture es la misma que en la primera parte, con el mismo estilo de juego, los mismos giros de guión absurdos y la misma sensación de chico de los recados. Los pequeños cambios introducidos no son suficiente y nos encontramos, como quien no quiere la cosa, jugando a una segunda parte que no para de recordarnos, una y otra vez, a la primera.

Sí, aquí interpretaremos a un Big Daddy que, tornillo en mano, empezará a cargarse no solo a todos los Big Daddys que se encuentre por el camino, sino también a los splicers (que cuentan con un nuevo tipo) y a las Big Sisters, monstruos hechos para matar que, en realidad, no son tan difíciles como aparentan al principio. Nuestro deber será rescatar (o cosechar) Little Sisters para conseguir salvar a nuestra hija, una antigua Little Sister apresada por su verdadera madre.

Si bien la historia es ligeramente más inmersiva de lo que era en Bioshock, el hecho de contarte la mitad de ella con grabadoras que la gente va tirando por Rapture es un recurso que funcionaba en la primera parte y aquí termina por hacerse cansino. Y es que, aunque jugar Bioshock 2 es como jugar Bioshock (otra vez), aún tenemos un par de momentos que valen su precio en oro, especialmente el prólogo y una onírica y genial escena cerca del final. ¿Merece la pena? Juzgad vosotros mismos.

Lo que nos ha gustado

La ambientación. Al igual que en la primera parte, este es, sin duda alguna, el punto fuerte de Bioshock 2: Unos escenarios catastrofistas pulidos hasta el último detalle en el que podremos ver desde escalofriantes pintadas hasta retazos de un ayer lujoso venido a menos. Ayer, por cierto, que podremos visitar en dos impactantes momentos del juego: Su prólogo y una pequeña escena cerca del final.

Las novedades: El nuevo sistema de pirateo (mucho más eficaz, mucho menos aburrido que en el primer Bioshock), los nuevos plásmidos (especialmente Espía, ideal para no ser visto y piratear sin problemas, e Hipnotizar, para que los splicers se unan a ti durante un tiempo) y los enemigos con la dificultad aumentada (los splicers gordos y las tremendas Big Sisters) son lo único que separa a Bioshock 2 del primero. Poco, pero eficaz.


La variedad de finales: A falta de uno, seis, aunque es cierto que es muy sencillo saber cuándo se hace el bien y cuándo se hace el mal. Al final, repetiremos lo que hicimos en el primer juego: Cosechar o rescatar a las Little Sisters, cada una de las opciones con sus problemas y sus virtudes. Yo aconsejo rescatarlas, aunque solo sea para ver el final bueno y bonito del juego, que te deja con una sonrisa en la boca.

El multijugador: Sin tacha. Rapture es nuestra en un buen montón de modos online con los que es imposible aburrirse. Cierto es que los novatos sufrirán para sobrevivir mientras van ganando puntos y niveles (y con ello, nuevas armas y plásmidos), pero la perseverancia tiene su recompensa. Un online perfecto, sin apenas lags, y con tantos modos que sería imposible quedarse con uno. Lo único malo es que, en ocasiones, puede pasar mucho tiempo hasta encontrar gente con la que jugar una partida. Es lo que le faltaba al primer Bioshock y cumple de sobra.

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